Muchas
veces me sorprendo con la facilidad que encontramos algo que no
teníamos en mente buscar, y eso fue lo que me pasó con este libro.
Yo simplemente estaba buscando un libro similar
a la saga de Love
you, Miss you y
Need
you
para poder realizar esta reseña, y
por casualidad me encontré con esta portada y este título, y aun no
sé porque,
pero
algo
me llamó muchísimo la atención, lo cual es raro, ya que no tiene
nada que destaque, solo son tres palabras y dos siluetas. Pues, algo
tan simple como esa portada, me abrió las puertas de un libro
increíble. Es un libro que me ha removido y me ha hecho reflexionar
muchísimo. Reflexiones como: ¿Cómo hubiera actuado yo? ¿Cómo lo
hubiera superado? ¿Podría haber hecho algo para que eso
cambiase?... Son bastantes las preguntas que rondan en mi cabeza
intentando imaginar como habría sido si yo estuviera dentro de esa
historia, si yo fuera uno de ellos.
A
pesar
de la gran historia que se desarrolla - aunque el principio no sea el
ideal-, el final te deja un
sabor de boca curioso,
ya que es un final completamente
inesperado.
Tenemos idealizados los finales, estos tienen que ser perfectos y
felices, y eso hace que se diferencien de la vida real. Pero en este
libro, el final no es el idílico, ya que se acerca muchísimo más a
la triste realidad que a la bonita mentira.
La
historia – como ya he mencionado anteriormente-, no tiene un
idílico principio ya que Violet y Finch se encuentran en una cornisa
que se sitúa en lo alto de su instituto. Violet no está
precisamente ahí para apreciar las vistas, y Finch no es la
excepción. Ambos son suicidas en
distintos grados. Ella, escritora en potencia con 17 años, está
traumatizada por la repentina muerte de su hermana en un accidente
automovilístico, accidente del que se culpa y él tiene una
personalidad brillante, solo que tiene muchos traumas. En esta
historia los protagonistas se apoyan el uno al otro, y todo tiene,
hasta cierto punto, un carácter positivo.
“Sí,
estamos jodidos, pero, bueno, nos queremos, descubrimos el amor, y
todo va a mejor.”
Personalmente,
pensaba que iba ser estas típicas
comedias románticas
en las cuales el chico es el típico
rudo, jugador
de fútbol
americano
y chulito el cual lleva consigo muchísimos
traumas infantiles, como el maltrato, el abandono de algún
familiar,
etc.. y el que no muestra sus sentimientos y se hace el duro ante
todo el mundo, como Tyler en el libro Love
you, y
que la chica, en este caso Violet,
sería la típica
chica con
multitud de amistades
y que no se fijarían en chicos como Finch, básicamente
porque
Finch
no es un deportista de élite
que se pueda decir y tampoco es que
de el cante por sus “muchas” amistades,
en
este caso algunas de las expectativas que tenía sobre este libro no han
resultado
ser correctas,
aunque con Violet
mis expectativas se han acercado más.
Este libro te remueve y, sobre todo, te anima a pensar diferente. Este libro ha sido todo un lujo leerlo, ya que es terriblemente honesta. Sí, todo acaba mal; sí, el final es cruel; pero es que en la vida muchas veces las cosas acaban mal porque sí, sin explicación. Es un final triste, sí, y encima de improviso, como en la vida, donde las cosas llegan sin avisar, para bien o para mal. La autora, al final, explica el porqué de esta novela:
Cada cuarenta segundos, una persona muere en el mundo como consecuencia de un suicidio. Cada cuarenta segundos, alguien sigue aquí y debe intentar superar esa pérdida. (…) Por desgracia, el suicidio y las enfermedades mentales están envueltos bajo un gran manto de estigma social. (…) La gente rara vez lleva flores a un suicida (…) Es muy habitual que las enfermedades mentales no se diagnostiquen adecuadamente, puesto que o bien la persona que padece sus síntomas se siente avergonzada y no quiere hablar de ello, o bien sus seres queridos no ven o no quieren reconocer los indicios. Si piensas que algo va mal, exprésalo. No estás solo. No es culpa tuya. Tienes la ayuda al alcance de tu mano.

¡Me ha encantado tu reseña! Curiosamente yo también he leído la trilogía YOU y estoy completamente de acuerdo contigo. Los libros románticos se están volviendo cada vez más y más repetitivos y la verdad es que me has ayudado muchísimo. Necesitaba encontrar un libro que no fuera tan idílico, tal vez algo más realista e ingenioso. Además el hecho de que se traten temas como el suicidio me parece algo maravilloso. Deberíamos de dejar de lado los tabúes y hablar sobre los problemas reales que nos podrían llegar a afectar alguna vez. Sinceramente me has convencido, este verano averiguaré un poco más sobre Violet y Finch. ¡Estoy segura de que esta novela se convertirá en una de mis favoritas!
ResponderEliminarMarta Jiménez García